miércoles, 7 de septiembre de 2011

El peso de nuestra huella

Hace poco un compañero fotógrafo, tras visitar el lugar de la foto que veis abajo, mostraba su preocupación sobre el deterioro que puede causar la afluencia de fotógrafos a un sitio algo delicado.

Sin dejar de darle la razón, me dejó un poco con ese runrún en la cabeza de cuando algo no te cuadra.

El compañero hablaba del deterioro del suelo, y de como había unas pobres salamandras muertas, aplastadas por el peso de aguna bota descuidada.

Y así es, por desgracia cualquier actividad en plena naturaleza supone una presión para el medio. El otro día subiendo al Gorbea me llamo la atención una especie de redes que han puesto en el camino para evitar que el trasiego de paseantes no destroce el terreno.

¿qué hacemos entonces? Lo ideal sería dejar de visitar esos lugares. Nada, poner puertas al monte y que lo disfruten sus habitantes.

También hay otra posibilidad. Mostrar a la gente la riqueza de nuestro entorno y enseñarles a valorar lo que tienen.

pero no hay que ser hipócritas, por muy amantes y defensores de la naturaleza que nos creamos, nuestros actos y estilo de vida son un auténtico cuchillo para nuestro entorno.


De hecho, para llegar a hacer estas fotos que habeis visto hay que ir en coche por pistas de cemento por espacios que en principio tienen cierta protección, ya que están dentro de un parque natural.

Por desgracia estas pistas son usadas con asiduidad por ganaderos, seteros, excursionistas y fotógrafos.
Estas pobres salamandras no pudieron esquivar los coches. Se encontraban en una de esas pistas de cemento. Unos seis ejemplares en menos de 50 metros de carretera. Está claro que la huella ecológica de cualquier persona del primer mundo es brutal. Y aunque suene contradictorio los amantes de la naturaleza aumentamos en nuestro debe el uso del coche para ir a estos sitios y la presión que ejercemos en ellos.

No se trata de renunciar a nada, simplemente de ser consciente de que esto es así, y de intentar llevar un equilibrio en todo lo que hacemos.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

" No se trata de renunciar a nada, simplemente de ser consciente de que esto es así, y de intentar llevar un equilibrio en todo lo que hacemos. "

Totalmente de acuerdo, solo añadiría que Naturaleza es Todo, no solo cuando salimos al campo ha hacer lo que sea....poquito a poco y amando el planeta : )

El lugar destila magia sin duda, y la compo y punto de vista me ha encantado.

Un abrazo.

Juan PAvón

José Fernández dijo...

Hola Javier, que duda cabe que la visita de esos lugares ha de tener un pequeño deterioro. Por pequeño yo entiendo aquellas "huellas" (barreras,....) que precisamente delimitan y protegen el lugar. Todo los daños adicionales es por falta de sensibilidad y educación a nuestro hogar. La primera vez que estuve en Yosemite (hace 28 años) dos fueron las cosas que mas me llamaron la atención: casi no ves edificaciones desde las partes altas del parque y cuando yo estuve no vi ni un papel, embase, ... tirado por aquel lugar. Bien, ese parque creo recordar que recibe al año varios millones de personas. Al principio de este verano, enseñando Gueirua a unos amigos me fijé según bajaba que habia una pareja de fotografos en la playa tomándose unos bocatas. No le di mayor importancia y cuando llegamos nos fuimos a la izquierda, a donde la cascada, para que hiciesen unas fotos y despues de un rato nos fuimos a la zona de las agujas. En eso nos cruzamos con aquella pareja que ya subian, jóvenes, con unos fantásticos tripodes de carbono, y cual fue nuestra sorpresa que a la entrada en donde estan esa rocas de colores tan guapas, allí había, dos latas de CocaCola, una botella de agua y la envoltura de papel de aluminio de sus bocatas. Como con la edad uno pierde la vergüenza les llamé a voces, llamándoles cerdos, no dieron señal evidentemente. Estoy seguro que serían miembros de algún portal de fotografía de naturaleza o parecido, eso como poco. Siempre lo digo, esto es un problema de educación en el sentido mas amplio de la palabra y no de llevar a los niños a los tres años a la escuela para que los tengan alli. Desgraciadamente en este pais de educación estamos en total carencia. Las fotos como siempre muy guapas, un abrazo

Javier Alonso Torre dijo...

Eso es José. Nos falta bastante en ese tema. En el Pais Vasco la gente sale mucho al monte y en principio esto haría pensar que la gente se conciencia más, pero a veces encuentras sitios de ensueño cultivados de desperdicios, latas y demás.

Anónimo dijo...

Jose Fernandez, de lo mas acertado que he leído los últimos tiempos. Es esa falta de educación que rompe con cualquier esfuerzo civilizacional que se pueda tener.

Javier, estupendo articulo y fotos.

Anónimo dijo...

Si José educación...

Tratar en la medida de nuestras posibilidades de a compañar a los peques en sus salidas tempranas por el campo, enseñarles a respetar, valorar y agradecer cualquier cosa que encuentren en él....tratar de "sacarles" de la cultura del "usar y tirar"...Eso creo si deja "huella".

Juan P.

Antonio Martínez Rúa. dijo...

Sin duda, educación y enseñar el cariño hacia todas las cosas, incluso las humanas... que también somos naturaleza.
Y enseñar ese cariño con los propios actos... con el buen ejemplo.
Renunciar a esas vivencias me parece contraproducente, hay que conocer aquello que nos importa, si lo conocemos, establecemos un vínculo... y ese vínculo nos hará entrar en la naturaleza como en el "templo" que es, con respeto, admiración...
Llevo muchos años haciendo cursos de montaña, y me consta que aparte de aprender a manejar una brújula o un mapa, a los alumnos se les acaba transmitiendo el "respeto" por las demás "cosas" del monte.
José, aquellos dos "fotógrafos" se podrían meter las latas y demás donde no le da nunca el Sol... jeje.

Daniel Arenas dijo...

Estoy totalmente de acuerdo en lo que te comentó tu amigo "el fotógrafo" (como tu mismo nos los identificas).

Yo no considero que la solución sea poner puertas al campo. La belleza que la Madre Naturaleza nos muestra son para uso y disfrute de todos y no de unos pocos privilegiados (por lugar de residencia o por permisos legales. La clave como muy bien habéis dicho está en la educación y en la sensibilización.

Esto nos es una tarea fácil ni rápida, que nadie se espere que de 100 personas aleccionadas todas ellas hagan caso y aprendan (lo digo por experiencia laboral) pero con que uno aprenda ya serán más personas a difundir el mensaje (el profesor y el alumno que también se convierte en un nuevo profesor).

En cuanto a esos fotógrafos que decís que comieron y dejaron "la mierda" en el sitio es lamentable y egoísta. Se lo encontraron limpio, lo "disfrutaron" y no dejaron que otros lo pudiesen hacer igual que ellos. Luego se llamaran fotógrafos de naturaleza (aficionados o no...) eso es pura hipocresía, egoísmo y muy mala educación.

Yo prefiero a alguien que lo haga mal por ignorancia que por egoísmo, el primero si se le educa seguro que responde el segundo, no.

Saludos ;)

Oscar Peña dijo...

No hace mucho leí la siguiente frase: "No dejes que digan, para tu vergüenza, que este lugar era bello hasta que tu llegaste." Una frase rotunda y sin resquicios.
Paradójicamente estaba escrita en grandes trazos de spray negro sobre el muro de una ermita y en un lugar idílico....
Es solo un ejemplo de cuanto se nos va la mano con este tema.
Un saludo.

Esther Bahí. dijo...

Desgraciademante, somos, los que mas agreden al medio ambiente, con culaquier acto que hagamos y por mucho que nos esforcemos.Hace poco estuve en Gorbeia. Me di a tiempo si no,allì tirado en se suelo "en un descuido" casi dejo un filtro degradado,fue, evidentemente involuntario, cualquiera de nuestros actos puede dañar o dejar algú residuo.
Ya, no somos,naturales,siempre llevamos,algún plástico, algún metal o algún cristal,en muestra mochilas,desgraciadamente.
Amo,la naturaleza,por eso, siempre intento,ser lo más respeturosa con ella.

Jep Flaqué dijo...

Javi... todos jodemos el medio ambiente/entorno ... no solo el que acompaña a 20 personas que quieren admirar y disfrutar la natura... también el que se creee silencioso y respetuoso...

Gorka Lopez dijo...

Si duda alguna la mejor manera de proteger el medio ambiente es no acercase a el, los seres humanos somos destructivos por naturaleza. De todos modos, en mis viajes al extranjero siempre me llevo la sensación de que en este país somos más destructivos que en muchos otros.

Anónimo dijo...

Empezando por uno mismo, no he visto una foto en este blog que no haya seguido los pasos de fotógrafos que hayan pasado anteriormente. Ya sabes, mochila y a patear, hay miles de lugares que no sufren la condensacion de otros preparados para ello. Aunque sea mas facil, repetir.

Miguel Angel Peláez dijo...

Buena reflexión... ¿si señor!
Da para pensar un poco y ser también un poco autocríticos...
Un saludo