Imaginaros un paraje de una fuerza brutal, uno de esos lugares en los que la naturaleza te hace sentir pequeño pero a la vez vivo. Y hora imaginaros ese mismo sitio preparado para que lo puedas visitar hasta con zapatos de tacón.
Estas imágenes están tomadas en la garganta de Kakueta, en Pirineos, junto al compañero David Cidre. El lugar es tremendo, una enorme grieta que se abre camino entre los pirineos donde el agua es protagonista.
Por desgracia vereis ese enorme puente de hierro delante de la cascada, y eso que hay un caminito por detrás de este. La verdad es que ya sabíamos lo que nos esperaba. De hecho los franceses lo tienen todo muy preparadito, y te cobran 4€ por la entrada.
Bueno, eso si vas en temporada. Si vas ahora, como nosotros, te lo encuentras cerrado a cal y canto, pero bueno, nada como vadear un rio para activar la adrenalina.





















